martes, 8 de enero de 2013

BOLETÍN DE ENERO 2013


LA MANGA: “EL PARAÍSO PERDIDO.”


El presidente de la Asociación de Propietarios y Vecinos de La Manga Norte, D. Juan García García, me ha invitado a  escribir un breve comentario sobre Planificación y Urbanismo en La Manga. Esta vez, he preferido no entrar en tecnicismos propios de nuestra profesión,  sino en ser partícipe de un clamor popular que ante el silencio o la indiferencia de la administración, uno no puede hacer otra cosa que sumarse y manifestar su desagrado y desconcierto…

¿Qué podemos decir sin cabrearnos a estas alturas del partido? Hacer mención a la nefasta gestión de promotores, técnicos y administraciones, más preocupados de hacer caja que de diseñar un urbanismo de calidad. Denunciar el mal estado de infraestructuras, equipamientos, zonas verdes, etc. Reclamar falta de previsión. Ausencia de un plan de desarrollo sostenible. Resumiendo, falta de consideración.

Ansiedad por lo inmediato y desprecio por el futuro. Negocio rápido sin reparos. Empresas que ya  no existen y evaporación de los  responsables. Si te he visto, no me acuerdo…

Han dejado caer, tanto el turismo nacional como extranjero. Una parte importante de visitantes de poder adquisitivo suficiente como para haberle dado a la zona un empujón y un despegue definitivo. En cambio, el empujón ha sido cuesta abajo y sin frenos..! Una posibilidad perdida de haber dado a conocer La Manga en el mundo.  La caída definitiva de un turismo de calidad (que ya es casi imposible de retornar y recuperar) ha arrastrando a sectores de servicios hosteleros y de comercios a un estado casi catatónico. Una crisis tan profunda y larga como la que estamos padeciendo, solo la pueden superar aquellos sectores y empresas más o menos consolidadas, con personal cualificado y adecuado a cada situación y con administradores solventes y exigentes. Ninguna de estas cualidades a nuestro pesar, ha sido el referente de nuestra administración, que nos ha negado el pan y la sal, a unos contribuyentes que lo han dado todo a cambio de nada o muy poco. Porque no ha sido un trato ecuánime ni siquiera proporcional o medianamente razonable, ya que La Manga del total de sus contribuciones no ha recibido como retorno de servicios y mejoras en equipamientos ni un 10%, en los últimos 10 años. Así están nuestras calles tercermundistas, nuestros paseos dejados de la mano de Dios, nuestras infraestructuras obsoletas y nuestras zonas verdes públicas testimoniales, casi inexistentes. Clama al cielo que sea una urbanización privada (Aldeas de Taray) quien tenga la mayor zona verde del territorio. Por no hablar del pobrísimo programa sociocultural que se nos ofrece y de la falta de estímulos proveniente de nuestros gestores públicos.

Estamos cansados de tanto expolio. Estamos hartos de agravios comparativos y lo peor de todo, estamos tristes porque hemos dejado caer a lo más bajo uno de los emplazamientos naturales más bonitos y exclusivos de Europa. Un enclave paisajístico único en el continente, que podía haber sido el paraíso perdido que un día fue, antes que se posara la mano del hombre, en forma de excavadoras, hormigón y acero. Antes del loco desenfreno por el dinero y del interés exclusivo por la especulación. Pero no nos engañemos, cada uno tiene su grado de responsabilidad y la palma se la lleva la administración porque es la que ha ido tolerando la degradación paulatina de un sitio que al contrario, tendría que haber protegido contra viento y marea.

Si lo que falta es solo dinero para hacer bien las cosas, podría ser una excusa discutible, pero si lo que falta además son ideas y respeto, todavía sería mucho más preocupante…

Rolando Artigues
Arquitecto
Nº Colegiado 162574 CSCAE

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